Hidroaysen no es un proyecto país, no es necesario, existen alternativas!!!
ALGUNAS RAZONES PARA NO DESTRUIR LA PATAGONIA CHILENA:
1. La Patagonia Chilena, Reserva de Vida
En la Patagonia Chilena se encuentran algunos de los últimos ecosistemas y paisajes del país aún no intervenidos a gran escala. Sus valles, ríos, montañas y borde costero presentan altos niveles de pristinidad, albergando especies únicas como el Huemul. En ella se encuentran los campos de Hielo Norte y Sur, tercera mayor extensión de hielo continental y una de las principales reservas de agua dulce del planeta. La Patagonia es relevante a nivel mundial por su capacidad de moderar el cambio climático.
No permitamos que ENDESA y COLBÚN destruyan este patrimonio ambiental de valor incalculable para Chile y la humanidad.
2. Un Modelo Energético Equivocado
Chile es el único país del mundo que consagra en la Constitución de 1980 la privatización de sus aguas. Tal aberración jurídica, sumada a la poco transparente privatización de ENDESA, ha consolidado un monopolio eléctrico privado que sigue impulsando tecnologías, como las megarepresas de Aysén, que están obsoletas frente a nuevas formas de generación que no destruyen río, ecosistemas ni culturas. La política energética dejada sólo en manos del mercado y los privados nos ha llevado a la crisis actual, favoreciendo a ENDESA y COLBÚN en desmedro de la eficiencia, las energías renovables y la real diversificación de la matriz.
3. 2.300 Kilómetros de Destrucción
Transelec, asociada a ENDESA y COLBÚN, considera levantar en Chile la línea de transmisión más larga del mundo. Con seis mil gigantescas torres atravesaría y dañaría miles de predios productivos, parques y zonas de interés turístico, con el fin de abastecer de energía “barata” generada a costa de la Patagonia, a la gran industria de Santiago y a la minería del norte del país. Esta herida de 2.300 kilómetros, alteraría en forma permanente paisajes únicos, desvalorizaría la propiedad privada, y degradaría la salud y calidad de vida de las personas.
4. Turismo y Desarrollo de la Patagonia
Hoy el turismo representa una de las principales actividades económicas de Chile, con ingresos sobre los US$1.700 millones anuales. En Aysén esta actividad genera US$80 millones al año y crece a tasas similares a la nacional (12-15%). En la Patagonia Argentina los ingresos turísticos superan los US$600 millones, reflejo de una real política de fomento, y de cuidado de los ecosistemas y paisajes. De concretarse las megarepresas de Hidroaysen, impactarían negativamente miles de empleos dependientes del turismo, así como las proyecciones de la Patagonia Chilena como invaluable activo ambiental y turístico a nivel mundial.
5. Hidroaysen Abusa y Monopoliza el Derecho de Agua
Hidroaysen, una sociedad entre ENDESA ESPAÑA y COLBÚN, del Grupo Matte, controla el 98% de las aguas del Río Baker, en la Región de Aysén. Este monopolio frena el desarrollo de la región y vulnera el derecho constitucional de personas y comunidades locales a desarrollar actividades productivas en su territorio, particularmente proyectos turísticos y agropecuarios asociados al cuidado del paisaje y el uso sustentable de los recursos naturales.
6. Impacto de las Represas
La construcción de megarepresas hidroeléctricas amenaza la cultura patagónica, la calidad ambiental y el potencial de Aysén y de la Patagonia Chilena, invaluable reserva de vida. Antes, por ignorancia, destruir cuencas y culturas era tolerado. Hoy sabemos que las represas responden a políticas energéticas obsoletas: tienen impactos ecológicos, sociales y económicos negativos, una vida útil limitada, y una vez abandonadas se transforman en riesgosos pasivos ambientales que los estados y la ciudadanía deben asumir. La entrega de nuestro patrimonio territorial y sus aguas a las empresas eléctricas transnacionales limita severamente el futuro sustentable de nuestra patria.
7. Regionalización y Desarrollo Regional
En forma sistemática y participativa la Región de Aysén ha elaborado políticas e instrumentos de ordenamiento territorial que garanticen su desarrollo armónico resguardando su patrimonio natural y su pureza ambiental. Estos atributos constituyen su principal activo y el pilar de su identidad regional y vocación productiva, reflejados en la denominación de Aysén como “Reserva de Vida”. Arriesgar este promisorio futuro de los Ayseninos y esta herencia ambiental de los chilenos para satisfacer con una tecnología no-renovable y destructiva la insostenible demanda energética del centro del país, es un despropósito y una burla a este pionero y ejemplar proceso de desarrollo regional.
8. Alternativas Energéticas
Chile es rico en energías renovables: solar, eólica, biomasa, pequeña hidráulica y geotérmica, con un potencial bruto de 190.000 MW, el doble de lo que Chile necesita en 20 años. De estos, 11.000 MW son económicamente viables, con lo que se podría abastecer el 20-28% de la demanda el 2025. Con eficiencia podríamos ahorrar además el 15-23% del consumo en el mismo período. Queda claro que las represas de Aysén NO SON NECESARIAS!, y que Chile no nocesita seguir construyendo grandes centrales hidroeléctricas, ni térmicas a carbón para satisfacer sus necesidades energéticas.
9. Negocio de Pocos y Ruina de Muchos
El mercado eléctrico chileno es el más concentrado de América Latina, ENDESA y COLBÚN poseen el 76% de la generación en el sistema interconectado central que abastece al 92% de la población. De construirse las centrales en Aysén este monopolio crecería a más de 90%, bloqueando el mercado y obstaculizando el desarrollo de las fuentes renovables. Esto es negocio de pocos y ruina de muchos. ENDESA y COLBÚN destruirían los ríos de Aysén, y degradarían el patrimonio turístico y otras actividades productivas a través de nueve regiones, perjudicando a miles de chilenos, para ganancia de pocos.
